Reúne DNI, cuenta bancaria y certificado digital. Da de alta tu actividad en Hacienda (modelo 036/037) y en el RETA, eligiendo base adecuada y valorando tarifa reducida si corresponde. Define epígrafes IAE según servicio real para evitar incoherencias. Agenda en tu calendario las obligaciones trimestrales desde el primer día. Quien prepara plantillas y un pequeño manual interno reduce errores. Eva, 49, se ahorró multas creando una guía de veinte pasos con capturas de pantalla y plazos.
Tu factura debe incluir datos fiscales completos, concepto claro, base imponible, tipo de IVA, retención si aplica y plazos de pago. Establece anticipos y hitos por entregables, no por fechas difusas. Usa recordatorios automáticos y un tono respetuoso, firme y humano. Si ofreces descuento por pronto pago, especifícalo por escrito. Y si surge retraso, activa un protocolo: llamada breve, correo documentado y posible suspensión temporal del servicio, cuidando la relación pero protegiendo tu viabilidad económica.
Cumplir con el RGPD no es opcional. Define finalidad y base legal, firma acuerdos de encargo si tratas datos de terceros, y limita accesos. Mantén copias de seguridad cifradas, contraseñas robustas y doble factor. Evita almacenar más información de la necesaria y documenta procedimientos. Considera un seguro de responsabilidad civil profesional si trabajas con proyectos de impacto. La confianza se refuerza cuando explicas a tus clientes cómo cuidas su información, desde la primera reunión hasta el archivo final.